La práctica pictórica de Edgar Bravo es digna de ser considerada de surrealista, en el sentido del automatismo, favorecido por las descargas del inconsciente. Igualmente podría ser catalogada dentro de la corriente del Art Brut.
Por Eladio de los Santos El autor es escritor y periodista
17 de septiembre de 2008
La práctica pictórica de Edgar Bravo es digna de ser considerada de surrealista, en el sentido del automatismo, favorecido por las descargas del inconsciente. (Fuente Externa)
Edgar con pincel en mano. (Fuente Externa)
Edgar Bravo ante una de sus obras. (Fuente Externa)
Es algo verdaderamente sorprendente. Un real hallazgo encontrarnos con un niño de apenas dos años y medio que pinte unos cuadros de mayor tamaño que él. Me refiero a Edgar Bravo, hijo de Juan Bravo y Yesenia Espinal. En la historia del mundo han sorprendido los niños precoces. Así hallamos los comienzos de Mozart, Heirneken, quien a la edad que hoy tiene Edgar Bravo se había leído la Biblia entera y la recitaba de memoria. Así hallamos a otros muchos.
José Martí clasifica los genios en precoces, medios y tardíos. Lo más probable es que en el caso de Edgar Bravo estemos ante una precocidad debida a dos factores determinantes: el genético y el ambiental. La herencia genética de su padre, quien es un gran pintor, y el ambiente artístico en que ha vivido, un ambiente sumamente activo en cuanto al ejercicio pictórico.
La pintura de Edgar, como es natural, está impregnada del ludismo propio de los niños, pero con una pincelada fuerte e incisiva, cargada hacia un mismo punto, muchas veces. Asimismo, el rayonismo (efectuado con crayola), se expande ampliamente en la tela, y se hace presente en la mayoría de los cuadros, lo cual nos da una idea de la emotividad que subyace en las pulsaciones de este niño.
La práctica pictórica de Edgar Bravo es digna de ser considerada de surrealista, en el sentido del automatismo, favorecido por las descargas del inconsciente. Igualmente podría ser catalogada dentro de la corriente del Art Brut. No obstante, habría que destacar que la motivación inmediata y directa del medio ambiente que le rodea, ha favorecido la práctica de Edgar, pues al ver a su padre entregado apasionadamente frente al caballete, esto le ha servido de ejemplo. De seguro que André Bretón y Jean Dubuffet estarían, como yo, fascinados de contemplar estos trabajos de este niño pintor que es el más joven de este país hasta ahora conocido.
Su padre y su madre suelen preguntarle a Edgar que qué es lo que más le gusta de la vida, y él responde: La vida entera. Este niño ha comenzado a pintar prácticamente salido del vientre materno, le deseamos que Dios le dé muchos años, larga vida, para realizar muchas obras, con la misma vitalidad que ha evidenciado, la cual, sin dudas, ha heredado de su padre, el gran pintor Juan Bravo.
2009: AÑO DEL CENTENARIO DEL PROFESOR JUAN BOSCH. El que inicia fue declarado como el "Año del Centenario del Natalicio de Juan Bosch" mediante el decreto 247-08 emitido por el Poder Ejecutivo en julio pasado. El decreto explica en uno de sus considerando que "el ex mandatario fue y es un imbatible referente moral y político de la sociedad dominicana, así como gloria nacional, formador político por antonomasia y humanista de sensibilidad y convicciones firmes."
También resalta las dotes de intelectual del extinto profesor Juan Bosch, y lo define como un defensor de las más nobles causas de la humanidad, además de haber sido protagonista del acontecer político nacional durante la segunda mitad del siglo pasado. El documento oficial expresa que la historia y la preservación de la nación dominicana, organizada como República a partir de las gestas históricas de la independencia nacional y de la restauración, marcaron el inicio y la continuación del accidentado proceso de construcción de la identidad nacional.
Mediante el decreto también se crea la comisión Nacional para conmemorar el centenario del natalicio del Profesor Juan Bosch que estará integrada por Carmen Quidiello, viuda Bosch, quien la presidirá, en representación de la Fundación; el secretario general del PLD; el director ejecutivo de la fundación; el secretario administrativo de la Presidencia; la Secretaría de Estado de Cultura, en la persona de su titular; la Secretaría de Estado de Educación , en la persona de su titular; la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, en la persona de su titular; la Academia Dominicana de la Historia, su representante; la Academia Dominicana de la Lengua, su representante y un representante de las universidades. También son miembros de la comisión José Joaquin Bidó Madina, Bruno Rosario Candelier, Eduardo Selman, Miguiel Cocco, Guillermo Piña-Contreras, José Luis Corripio (Pepín), Marcio Veloz Magiolo, Rafael Pérez Modesto, Ramón Oviedo, Fredy Beras Goico, Natacha Sánchez, Silvio Torres-Saillant y Minou Tavarez Mirabal.