Atrapa, atrae la gran personalidad de Prometeo. Irreverente, gallardo frente a Zeus y sus dioses lacayos, es el inmortal que se digna en dar conocimientos a los "seres de un día".
Zeus, el dios jefe de los dioses, castiga al dios Prometeo por la labor filantrópica que este hace en favor de los mortales humanos. Este castigo consiste en ser encadenado por mano de Hefestos, hijo de Zeus y dios del fuego. Mas Prometeo se erige en símbolo de la resistencia contra el sadismo del dios supremo.
La acción de Prometeo de "honrar a los mortales más de lo debido" sin consentimiento del dios jefe, lo convierte en un dios que se libera de la subordinación en que se encuentran los demás dioses. Prometeo es el primer dios que se rebela contra toda dependencia personal proveniente de la máxima autoridad del Olimpo, y con ello de toda la historia. Pero esto no sólo convierte a Prometeo en arquetipo de rebeldía, sino que también lo eleva por encima de sus semejantes de caracteres serviles. El demuestra que su espíritu puede ser fan fuerte como el de Zeus. Que él puede enfrentar al rey de los dioses, retar su autoridad y hasta vencerla, no sólo por retarla, sino por dignificar la condición del individuo, sobre todo de aquel que como él se resiste a la servidumbre, y de aquel que como él mismo pretende la liberación de los más débiles.
En Prometeo encadenado, cada frase poética (imagen, figura,) está supeditada a la intención narrativa, al texto, a lo que de él se quiere significar. La sintaxis es, más que irregular, característica, original y a veces exquisita. La forma bella del decir, la poesía misma fluye por todo el armazón del discurso de cada uno de los personajes teatrales.
En esta obra el paisaje, las fuerzas de la naturaleza fungen como reflejo o representación de los ánimos interiores, del alma y la siquis. El estado del ambiente repercute en las emociones del ser.
Hay humor en esta obra, un fino humor. Cuando Hermes, enviado e hijo de Zeus, le pregunta a Prometeo ¿Qué le falta a tu demencia? nos hace pensar que no hay un loco más loco en el mundo que el propio Prometeo, y esto mueve a risa...
Tampoco falta la ironía: al decirle Hermes a Prometeo que "Sin embargo, todavía no has aprendido a ser prudente", éste le responde "Cierto, que entonces no te dirigiera la palabra, siervo".
Aquí hasta la ofensa adquiere belleza: cuando Hermes dice lo siguiente a Prometeo: "A ti, perturbador, lleno de hiel; pecador contra los dioses, que entrega sus honores a los seres de un día; a ti, ladrón del fuego, a ti es a quien me dirijo".
Hay también, por parte de las Oceánidas (especie de veladoras de la congoja de Prometeo) una cierta curiosidad bochinchera, a cuya petición dice Prometeo muchos de los secretos que entraña el hado sobre el futuro de Zeus, de Io y de él mismo.
Sobre estos tres últimos descansa la estructuración de la historia: la historia de uno converge con la del otro. Esto le da unidad a la narración, al texto.
Con esta obra, el gran poeta griego Esquilo crea una personalidad que irradiará a los "seres de un día" en pos de su liberación a través de la lucha social. Quizás por esto, más allá de su calidad poética, este drama constituye un paradigma y un clásico al que recurriremos siempre.
2009: AÑO DEL CENTENARIO DEL PROFESOR JUAN BOSCH. El que inicia fue declarado como el "Año del Centenario del Natalicio de Juan Bosch" mediante el decreto 247-08 emitido por el Poder Ejecutivo en julio pasado. El decreto explica en uno de sus considerando que "el ex mandatario fue y es un imbatible referente moral y político de la sociedad dominicana, así como gloria nacional, formador político por antonomasia y humanista de sensibilidad y convicciones firmes."
También resalta las dotes de intelectual del extinto profesor Juan Bosch, y lo define como un defensor de las más nobles causas de la humanidad, además de haber sido protagonista del acontecer político nacional durante la segunda mitad del siglo pasado. El documento oficial expresa que la historia y la preservación de la nación dominicana, organizada como República a partir de las gestas históricas de la independencia nacional y de la restauración, marcaron el inicio y la continuación del accidentado proceso de construcción de la identidad nacional.
Mediante el decreto también se crea la comisión Nacional para conmemorar el centenario del natalicio del Profesor Juan Bosch que estará integrada por Carmen Quidiello, viuda Bosch, quien la presidirá, en representación de la Fundación; el secretario general del PLD; el director ejecutivo de la fundación; el secretario administrativo de la Presidencia; la Secretaría de Estado de Cultura, en la persona de su titular; la Secretaría de Estado de Educación , en la persona de su titular; la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, en la persona de su titular; la Academia Dominicana de la Historia, su representante; la Academia Dominicana de la Lengua, su representante y un representante de las universidades. También son miembros de la comisión José Joaquin Bidó Madina, Bruno Rosario Candelier, Eduardo Selman, Miguiel Cocco, Guillermo Piña-Contreras, José Luis Corripio (Pepín), Marcio Veloz Magiolo, Rafael Pérez Modesto, Ramón Oviedo, Fredy Beras Goico, Natacha Sánchez, Silvio Torres-Saillant y Minou Tavarez Mirabal.